{"id":1525,"date":"2013-09-13T09:24:15","date_gmt":"2013-09-13T12:24:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.zocalo.cl\/brujita\/?p=1525"},"modified":"2025-03-27T14:04:12","modified_gmt":"2025-03-27T18:04:12","slug":"hoy-hace-40-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/hoy-hace-40-anos\/","title":{"rendered":"Hoy hace 40 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>El jueves 13 de septiembre de 1973, mi padre sali\u00f3 de casa para comprar remedios para mi hermana enferma. Era el primer d\u00eda sin toque de queda tras el golpe militar del 11.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda 8 a\u00f1os, y tuve conciencia total de lo que ocurr\u00eda. Entend\u00ed que si mi pap\u00e1 no hab\u00eda llegado a la hora del toque de queda, era algo muy feo. Vi como allanaban la casa de unos vecinos, uno de los cuales andaba con mi padre. Sacaron a los hijos de la se\u00f1ora Yola de su casa a punta de fusil, apenas empezado el toque de queda, a las 18 hrs&#8230; recuerdo las tanquetas entrando a la Villa Macul, iluminadas por la luz rosa del crep\u00fasculo.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n fue una sola: preso\u2026 quiz\u00e1s donde. Y nadie pod\u00eda decirnos si alguna vez lo volver\u00edamos a ver.<!--more--><\/p>\n<p>Pasaron semanas sin saber cosa alguna, si estaba vivo o muerto, hasta que regres\u00f3 a casa mi primo que hab\u00eda desaparecido con \u00e9l. As\u00ed supimos que estaba en el Estadio Nacional, que pasaba hambre, que hab\u00eda sido torturado brutalmente. La vecina de aquella casa allanada lo vio una vez en el estadio, mientras ella buscaba sus hijos. Hasta que lleg\u00f3 una carta por mano, fechada el 4 de noviembre en el estadio. D\u00edas despu\u00e9s lo enviaron al campo de prisioneros de Chacabuco, a 100 kms de Antofagasta, donde permaneci\u00f3 hasta el 13 o 14 de enero de 1974. Desde ah\u00ed pudo mantener comunicaci\u00f3n con nosotros a trav\u00e9s de cartas, varias de las cuales llegaron a nuestras manos con muestras de censura.<\/p>\n<p>En ese campo de detenci\u00f3n del ej\u00e9rcito, una ex oficina salitrera, los prisioneros buscaron en qu\u00e9 ocupar el tiempo. Muchos leyeron libros que les enviaban las familias. Unos se dedicaron a la forja en metales, otros al tallado en madera, otros a dibujar. Inacap les hizo talleres desde que llegaron. Usaron materiales recogidos de la salitrera abandonada: latas de tambores de aceite, madera de ruedas de carreta, fierros de las maestranzas. En esos materiales llenos de historia dura del salitre, ellos plasmaron este nuevo dolor.<\/p>\n<p>Mi padre se dedic\u00f3 a la forja. Lo primero que hizo fue una paila, con lata de un tambor de aceite, y madera de una rueda de carreta de mulas. En esa paila comieron los primeros huevos fritos del campamento, al calor de una fogata nocturna bajo el cielo del desierto, alguna noche de noviembre. La hizo de mango largo, para poder sujetarla en fuego.<\/p>\n<p>Hizo candelabros y pailas, objetos que fueron enviados a trav\u00e9s del Arzobispado como regalos de Navidad a las familias. Tambi\u00e9n hizo un juego de candelabros y un crucifijo, para la misa de Navidad del campamento de prisioneros, por encargo del Capell\u00e1n del ej\u00e9rcito. La exigencia fue que toda la materia prima hubiese sido recogida del suelo.<\/p>\n<p>Algunos detenidos hicieron dibujos, con papel de la salitrera. Mi padre no recuerda de d\u00f3nde sali\u00f3 el material para colorear. Estas tarjetas nos llegaron para Navidad. Fueron dibujadas por Andr\u00e9s Crisosto, y mi padre las canje\u00f3 por una paila peque\u00f1a muy pulida.<\/p>\n<p>Fue dura esa Navidad separados.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 de Chacabuco, de vuelta a los brazos nuestros, le requisaron nuestras cartas, y algunos objetos. Pudo pasar la primera paila y dos m\u00e1s peque\u00f1as para sus hijos.<\/p>\n<p>Para todo lo vivido y la angustiosa separaci\u00f3n, mi padre lleg\u00f3 s\u00f3lo con cicatrices f\u00edsicas menores. Y en esos primeros d\u00edas de reencuentro, recuerdo que cont\u00f3 absolutamente todo lo vivido, incluso hizo dibujos en la pizarra. Ante sus hijos de 8 y 14 a\u00f1os, habl\u00f3 de las sesiones de interrogatorios y tortura, el hambre, los simulacros de fusilamiento, los muertos. Guardo en mi memoria el detalle de todo eso.<\/p>\n<p>La vida continu\u00f3, mi pap\u00e1 se reincorpor\u00f3 a su trabajo de arquitecto del Banco del Estado, pues sali\u00f3 sin cargos, pero en libertad condicional. Uno de los hijos de la se\u00f1ora Yola nunca volvi\u00f3.<\/p>\n<p><em>Yo crec\u00ed orgullosa de ser hija de un hombre valiente.<\/em><\/p>\n<p>Con el pasar de los a\u00f1os, mi amor por la historia me trajo al mundo de los museos y el cuidado del patrimonio. Casi 20 a\u00f1os van desde que empec\u00e9 a entender de la necesidad de preservar los objetos que hemos usado en la vida cotidiana. Trabajando en proyectos, aprend\u00ed del cuidado para almacenar cartas de papel fr\u00e1gil, delicados textiles, metales, cer\u00e1micas, maderas.<\/p>\n<p>De tanto estar al interior de museos, me perme\u00e9 con los conceptos de conservaci\u00f3n preventiva, conservaci\u00f3n del patrimonio, de la necesidad de resguardar nuestra memoria, nuestra historia.<\/p>\n<p>En varios museos he visto una y otra vez el valioso gesto de un particular que llega con objetos preciados de su familia, y que pasan a formar parte de las colecciones con las que se documenta un pedacito de historia. As\u00ed, donaci\u00f3n m\u00e1s donaci\u00f3n, se puede reconstruir un tramo m\u00e1s largo del pasado.<\/p>\n<p>En conocimiento total de que en el Museo Hist\u00f3rico Nacional no exist\u00edan objetos relativos al 11 de septiembre de 1973, hace a\u00f1os se empez\u00f3 a gestar en m\u00ed la intenci\u00f3n de donar los recuerdos del per\u00edodo de prisionero pol\u00edtico de mi padre. Lo habl\u00e9 muchas veces con direcciones anteriores, con el curador de colecciones. Y mi padre apoy\u00f3 la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un factor que influy\u00f3 mucho en la elecci\u00f3n del museo al que donar, fue la certeza de la calidad y responsabilidad de los profesionales de la conservaci\u00f3n que aqu\u00ed trabajan, lo que me asegura que las fr\u00e1giles cartas escritas en papel de la salitrera perdurar\u00e1n en el tiempo.<\/p>\n<p>Es en este contexto que se gesta la donaci\u00f3n de la paila forjada en Chacabuco, las cartas que nosotros recibimos, el acta de liberaci\u00f3n, unas tarjetas navide\u00f1as y discos vinilo de la \u00e9poca. Ahora que se cumplen 40 a\u00f1os de su detenci\u00f3n, y la de miles de personas m\u00e1s. Ahora que conmemoramos 40 a\u00f1os de un evento doloroso para muchos, y porque es necesario que mantengamos viva la memoria para no repetir errores. Hoy que muchos de los que vivieron esta historia est\u00e1n en el ocaso de su vida, como mi padre.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 mejor manera de honrar la memoria de tantos, representada por la memoria personal de mi padre. Que homenaje m\u00e1s grande que sus recuerdos de prisionero pol\u00edtico se conserven en la instituci\u00f3n que guarda la memoria hist\u00f3rica de este pa\u00eds, junto a objetos de Jos\u00e9 Miguel Carrera, Javiera Carrera, Bernardo O\u2019Higgins, Ambrosio O&#8217;Higgins, la bandera de la jura de la Independencia.<\/p>\n<p>Padre querido, tu memoria est\u00e1 a salvo.<\/p>\n<figure style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Donaci\u00f3n\" src=\"http:\/\/www.zocalo.cl\/brujita\/imagenes\/donacionmhn.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"254\"><figcaption class=\"wp-caption-text\">Objetos donados al Museo Hist\u00f3rico Nacional con motivo de los 40 a\u00f1os del 11 de septiembre de 1973.<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>(discurso le\u00eddo el martes 10 en el Museo Hist\u00f3rico Nacional, en la inauguraci\u00f3n de la muestra de los 40 a\u00f1os del 11)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jueves 13 de septiembre de 1973, mi padre sali\u00f3 de casa para comprar remedios para mi hermana enferma. Era el primer d\u00eda sin toque de queda tras el golpe militar del 11. Yo ten\u00eda 8 a\u00f1os, y tuve conciencia total de lo que ocurr\u00eda. Entend\u00ed que si mi pap\u00e1 no hab\u00eda llegado a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-container-style":"default","site-container-layout":"default","site-sidebar-layout":"default","disable-article-header":"default","disable-site-header":"default","disable-site-footer":"default","disable-content-area-spacing":"default","ngg_post_thumbnail":0,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17,18,89],"class_list":["post-1525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memorias","tag-11-de-septiembre","tag-18","tag-estadio-nacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}