{"id":573,"date":"1999-05-15T11:20:00","date_gmt":"1999-05-15T15:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.zocalo.cl\/blog\/?p=573"},"modified":"2020-08-23T20:14:51","modified_gmt":"2020-08-24T00:14:51","slug":"elqui-el-valle-de-dona-gabriela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/elqui-el-valle-de-dona-gabriela\/","title":{"rendered":"Elqui, el valle de do\u00f1a Gabriela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Publicado en el mes de Mayo de 1999 en El \u00c1tico<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valle.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-446\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valle.jpg\" alt=\"valle\" width=\"242\" height=\"160\"><\/a>Hay que recorrer 450 kms de Santiago al norte, de ah\u00ed unos 60 kms hacia la cordillera, entonces uno se topa con Vicu\u00f1a, la entrada al Valle del Elqui. El tan mentado, el de cielos de azules imposibles.<\/p>\n<p>Varias veces ya he vagado por los rincones del valle. La primera vez fue hace unos 10 a\u00f1os, entonces reci\u00e9n hab\u00edan pavimentado el camino a Vicu\u00f1a y hacia arriba era un festival de polvo, tierra y calamina que destru\u00edan cualquier auto.<\/p>\n<p>Vicu\u00f1a es una peque\u00f1a ciudad que floreci\u00f3 por los \u00abprimores\u00bb, las frutas que maduraban primero en el valle, por lo benigno de su clima. Hace un siglo atr\u00e1s era un poblado en el que se instalaron unas cuantas familias acomodadas, quienes llegaron con muebles de estilo, alfombras belgas, y trajes de esos bien elegantosos. Hay muchas casas antiguas, con corredores y varios patios; muchos de los actuales due\u00f1os luchan hoy por restaurarlas y devolverles el antiguo esplendor: botan estucos indeseables del adobe, raspan maderas, puertas y ventanas para rescatar las vetas doradas del pino oreg\u00f3n; abren sus puertas a visitantes para que conozcan de la historia del lugar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valleiglesia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-452\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valleiglesia.jpg\" alt=\"valleiglesia\" width=\"106\" height=\"160\"><\/a>&nbsp;<a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecasa2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-450\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecasa2.jpg\" alt=\"vallecasa2\" width=\"247\" height=\"160\"><\/a> <a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valletorre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-455\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valletorre.jpg\" alt=\"valletorre\" width=\"103\" height=\"160\"><\/a><\/p>\n<p>Vicu\u00f1a est\u00e1 profundamente ligada a la figura de do\u00f1a Gabriela Mistral; su rostro descansa apacible en la pileta de la Plaza de Armas; el museo, al final de la calle que lleva su nombre, guarda reliquias como su tintero, su escritorio, <a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecasa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-449\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecasa.jpg\" alt=\"vallecasa\" width=\"245\" height=\"160\"><\/a>cartas, ediciones de libros, fotograf\u00edas. A un costado del museo est\u00e1 la casa en que naci\u00f3 la poetisa (valga la aclaraci\u00f3n que por ensanchar la calle demolieron la original y construyeron una r\u00e9plica exacta unos metros m\u00e1s adentro), en ella est\u00e1n las camas, una m\u00e1quina de coser, una pila de piedra, de esas que filtran el agua y le dan un sabor claro y trasl\u00facido. Muebles y artilugios que vieron nacer a esta mujer triste y de figura solemne.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valletintero.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-454\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valletintero.jpg\" alt=\"valletintero\" width=\"248\" height=\"160\"><\/a>Do\u00f1a Gabriela. Nunca le\u00ed sus poemas, excepto los que te imponen en le colegio; eso hasta unos a\u00f1os, cuando mi madre me dio a leer su prosa sobre la maternidad. Entonces me asalt\u00f3 la certeza de que esta mujer de rostro duro debe haber llevado un ni\u00f1o en su seno. Quien no haya llevado un hijo en el vientre no puede escribir semejantes palabras.<\/p>\n<p><em>\u00abAhora s\u00e9 para que he recibido veinte veranos la luz sobre m\u00ed y me ha sido dado cortar las flores de los campos. Como el racimo azulado me traspas\u00f3 la luz para la dulzura que entregar\u00eda. Este que en el fondo de m\u00ed est\u00e1 haci\u00e9ndose gota a gota de mis venas.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Entonces Yin-Yin era suyo. Era hijo de sus entra\u00f1as!<\/p>\n<p>Do\u00f1a Gabriela naci\u00f3 como Lucila en 1889, en Vicu\u00f1a; pas\u00f3 su ni\u00f1ez en el pueblito de Montegrande, unos 40 kms valle arriba, despu\u00e9s de Paihuano, por el R\u00edo Claro; all\u00ed la hermana era profesosa y jefa de correo; en la peque\u00f1a escuelita que a\u00fan se conserva la poetisa recibi\u00f3 su primera instrucci\u00f3n. All\u00ed est\u00e1n a\u00fan los pupitres; los tinteros de loza estaban hace unos a\u00f1os, hoy los esconden de turistas codiciosos. Porque esta escuelita es un museo abierto, donde se muestra a los testigos de la infancia de la poetisa; de su ni\u00f1ez en estos parajes agrestes, con piedras y un cielo l\u00edmpido y calmo. Ese cielo que am\u00f3 tanto que pidi\u00f3 que la dejaran descansar en paz en este rinc\u00f3n del valle.<\/p>\n<p>Unos metros m\u00e1s arriba est\u00e1 su sepultura: un nicho helado como en el que descansa su amor de juventud. Pero do\u00f1a Gabriela pidi\u00f3 que la acostaran mirando hacia su valle amado, para gozar eternamente de esa vista prodigiosa del rinc\u00f3n en que se funden las faldas de los cerros, por donde se encaraman ansiosas las vi\u00f1as, quit\u00e1ndole cent\u00edmetros a la sequedad de los cerros de la IV Regi\u00f3n. Me pregunt\u00f3 qui\u00e9n habr\u00e1 permitido la instalaci\u00f3n de una planta pisquera justo a los pies de do\u00f1a Gabriela. Qui\u00e9n habr\u00e1 autorizado que le perturben el sue\u00f1o con los vapores y caldos de la elaboraci\u00f3n de licores.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallesepultura.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-453 size-full\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallesepultura.jpg\" alt=\"vallesepultura\" width=\"236\" height=\"160\"><\/a> <a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallevista2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-456\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallevista2.jpg\" alt=\"vallevista2\" width=\"232\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallevista2.jpg 232w, https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallevista2-230x160.jpg 230w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><\/a><\/p>\n<p>M\u00e1s arriba de Montegrande est\u00e1 Pisco Elqui, un poblado con casas como de duendes, donde en primavera se aparecen viejecillas de siglos anteriores; hermosas ellas entre flores de la pluma que florecen exuberantes y perfumadas, enred\u00e1ndose en corredores y portones a\u00f1ejos. Como buenos duendes se esconden apenas ven la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica. Nunca he podido retratar a un duendecillo del valle.<\/p>\n<p>Si se sigue cerro arriba hay m\u00e1s localidades, donde se han asentado cientos de santiaguinos que van en busca del lugar que se dice con mejores vibras de Chile, y tal vez del mundo. A medida que uno se adentra en los cerros aparecen letreros de lecturas de tarot, de astr\u00f3logos, hechiceros de todo tipo, nuevos brujos. Te ofrecen esencias, aromas, hierbas, sanaciones, joyas, amuletos, talismanes, un fin de semana en un rinc\u00f3n con caba\u00f1as donde se puede curar el alma herida por un m\u00f3dico precio. Aparecen gu\u00edas espirituales hasta debajo de las piedras.<\/p>\n<p>Hace una d\u00e9cada fue el auge de las migraciones a este valle que se dec\u00eda era el nuevo Tibet; miles de personas dejaron negocios, familias y amistades para irse tras alg\u00fan gu\u00eda espiritual que a\u00f1os despu\u00e9s resultar\u00eda en un fraude, como tantos otros. Miles de personas que se fueron tras el sue\u00f1o de hacer contacto con los hermanos de mundos lejanos. Miles de personas que se iban a meditar a los cerros oscuros y pedregosos que rodean Vicu\u00f1a; coleccionaban fotos y documentos que probaban la existencia innegable de seres de otros planetas que se dignaban visitar el nuestro. Fotos con fallas de revelado, con formaciones de nubes, con brillos de lentes.<\/p>\n<p>Una noche fui a una vigilia junto con una de las tantas comunidades de hace 10 a\u00f1os. Pas\u00e9 horas tapada con una frazada, echada sobre mis espaldas en la ladera de un cerro. Nada vi que no hubiese visto antes: estrellas que conozco desde hace a\u00f1os;, el titilar de estrellas que se convierte en movimiento por el cansancio de la vista, efectos \u00f3pticos producto de la persistencia de la imagen en la retina. Ttambi\u00e9n vi una sesi\u00f3n de una supuesta m\u00e9dium que no pasaba de ser una excelente observadora del g\u00e9nero humano. Hab\u00eda un \u00abgu\u00eda espiritual\u00bb argentino que ten\u00eda las tejas un tanto corridas: aseguraba que dos a\u00f1os despu\u00e9s el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico iba a subir hasta la altura de Rivadavia, y que morir\u00edan todos los que no le creyeran. Pues que yo sepa el mar todav\u00eda no entra 60 kms hacia el valle.<\/p>\n<p>Por estos d\u00edas hay menos comunidades que hace una d\u00e9cada, la gente es m\u00e1s centrada y curiosamente hay mucho m\u00e1s comercio, todo orientado hacia el llamado aspecto espiritual de nuestras vidas. El camino hoy es pavimentado hasta bien arriba, hasta Pisco Elqui, en mi \u00faltimo viaje.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecabras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-448\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/vallecabras.jpg\" alt=\"vallecabras\" width=\"247\" height=\"160\"><\/a>Hay un rinc\u00f3n del Valle del que nadie habla, hacia el lado del R\u00edo Turbio, camino a la frontera y la minera del Indio existen varios poblados, m\u00e1s secos, menos bullantes, sin comunidades \u00abespirituales\u00bb de por medio. Donde se puede ver a los pastores bajando las cabras en el mes de abril. Por ah\u00ed entre medio est\u00e1 Chapilca, un pueblito donde hay mujeres que tejen a la antigua, en telares r\u00fasticos, y ti\u00f1en en ollas negras de tanta le\u00f1a que les calienta el vientre. Tambi\u00e9n aqu\u00ed las vi\u00f1as se encaraman cerro arriba, metiendo lenguas de verde bullicioso entre los colores de oro de los cerros.<\/p>\n<p>Hoy el Valle de Elqui es una extra\u00f1a mezcla de pisqueras, pisqueras y m\u00e1s pisqueras, miles de hect\u00e1reas de vi\u00f1as, miles de locales que ofrecen ayuda para restablecer de alguna manera el equilibrio del alma de los citadinos, un cielo maravilloso, que regala atardeceres m\u00e1gicos en los cerros, un tierral que va disminuyendo con el avance del pavimento; cientos de recordatorios de do\u00f1a Gabriela, con su rostro asaltando al visitante en los rincones m\u00e1s extra\u00f1os.<\/p>\n<p>Si se visita el valle en primavera, los colores de las flores lo asaltan a uno desde los cerros; si es invierno, capaz que en Paihuano le caiga un metro de nieve a uno sobre la cabeza; si es verano, los cielos azules furiosos y el calor atosigan. Pero en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o se puede disfrutar de cerros de colores pintados con acuarela y de una noche inolvidable. En cualquier rinc\u00f3n del valle, lejos de las luces de pueblos y veh\u00edculos. Entonces hay que abrir bien los ojos y mirar al cielo y estirar los brazos, pues las estrellas est\u00e1n al alcance de la mano. No es de extra\u00f1ar que tantos vayan a ese rinc\u00f3n en busca de contacto con seres de otros mundos, porque aqu\u00ed est\u00e1n m\u00e1s cerca.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valle2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-447\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valle2.jpg\" alt=\"valle2\" width=\"236\" height=\"160\"><\/a>&nbsp;<a href=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valleelqui2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-451\" src=\"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/valleelqui2.jpg\" alt=\"valleelqui2\" width=\"247\" height=\"160\"><\/a><\/p>\n<p>Cuando bajes del valle pasa a El Molle y compra un pote de manjar casero, de ese con l\u00facuma, y una docena o m\u00e1s de dulces chilenos, para que te quede en la boca el sabor dulce de una visita al Valle de do\u00f1a Gabriela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en el mes de Mayo de 1999 en El \u00c1tico Hay que recorrer 450 kms de Santiago al norte, de ah\u00ed unos 60 kms hacia la cordillera, entonces uno se topa con Vicu\u00f1a, la entrada al Valle del Elqui. El tan mentado, el de cielos de azules imposibles. Varias veces ya he vagado por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-container-style":"default","site-container-layout":"default","site-sidebar-layout":"default","disable-article-header":"default","disable-site-header":"default","disable-site-footer":"default","disable-content-area-spacing":"default","ngg_post_thumbnail":0,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[214],"tags":[186,191],"class_list":["post-573","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajando-por-el-samsara","tag-valle-del-elqui","tag-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=573"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zocalo.cl\/enamoralaverdad\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}